👉 El Hidalgo y El Caballero Quijote ‼️
“Una prosa poética alegórica de tono elegíaco y de forma epístola”.
Qué broma con nosotros, tan soñadores y confiados en pensar cuál invitado sí y cuál no se puede hospedar en el cuarto de visita de la casa.
Qué ilusos e ingenuos somos con la escabullida juventud, ella riéndose siempre de que ancianos son todos los demás.
¿Seremos nosotros como Quijote?. Cómo nos gusta soñar en grande, cómo nos gusta recitar épicas batallas que siempre acaban en gloriosas victorias; pero queriendo aún más, invocamos héroes del pasado para elogiar al querido Quijote.
¡Ay, Quijote!, que siempre terminas dominado por las emociones y embriagado por el néctar de la soberbia, y con risas burlescas te olvidas de la humildad del buen Hidalgo.
El tiempo ha pasado, dejando atrás la menospreciada salud. Solo quedan pequeñas baratijas que reposan en gavetas y estantes refrescando los recuerdos de aquellos años de virilidad y vitalidad.
El Quijote sonriente avanza hacia la invitación como buen caballero, y con un presumido galope va por el breve camino de la vida.
Mientras que el Hidalgo, caminando pero siempre bien vestido y con la frente eternamente en alto, se queja del Quijote por el retraso de su llegada.
¡Ay, hermano! ¡Ay, Hidalgo! Qué broma con la amada salud, cómo se parece al otoño. El segundero marca las 10, camino al minuto, mientras el resignado viejo le recuerda al ansioso anciano cómo desaparece el otoño ante el invierno.
Elocuente muerte que te encuentras cómodamente alojada en el cuarto de visitas: te recuerdo eufóricamente que llegaron mis dos queridos invitados a hospedarse en el cuarto donde te albergas: mi hermano Hidalgo y el caballero Quijote.
Para Pablo;
Alejandro Prosperi A.
