El Ministerio de la Guerra de la República Francesa otorgo a QUIRICO PROSPERI BOSCHETTI como soldado de la Guardia Nacional Mobile Corsa , la Medalla “Legión de Honor” Conmemorativa de la Guerra FRANCO-PRUSIANA 1870-1871
Guerra que se dio entre El Emperador Napoleón III y el Rey de Prusia Guillermo I (Káiser de Alemania).
Finalizada la Guerra, Francia 🇫🇷 derrotada y económicamente deprimida, Quirico Prosperi con 21 años regresa a Brustico – Corsica para casarse con Marie Luccioni Paoli en 1872.
En 1873 nace su primer hijo Paul Prosperi y en 1874 amigos Corsos en Venezuela lo convencen a viajar para trabajar en Carúpano, Estado Sucre.
En 1.882 le escribe a su esposa Marie e hijo Paul para establecer el solar de familia en la CASA SOLARIEGA (Actual cede de la Fundación Quirico Prosperi) en El Rincón, Municipio Benítez , Edo. Sucre.
Originalmente, La casa principal de la Plantación quedaba en San Agustin. Esta Casa ubicada en la Sierra de Paria; en la zona norte-este de la iglesia El Rincón en el caserío conocido como San Agustín. (En San Agustín se dio una de las Batallas de la Revolución Libertadora en 1.902 entre el gobierno del Dictador Cipriano Castro y el Banquero y Empresario Manuel Antonio Matos que venia de Trinidad con rifles Alemanes Mauser. Esta Batalla fue la primera Batalla donde perdió Cipriano Castro, la otra Batalla fue comandada por Juan Vicente Gomez en Carúpano. En San Agustin a pocos metros del la encrucijada conocida como los 4 rumbos quedaba la Casa de Hacienda; ya que un rumbo conducía a Rio Caribe, el segundo a Carúpano, el tercero a El Rincón y el cuarto Rumbo conducía a el Pilar-Yaguaraparo-Guiria; estos rumbos se conocían como los caminos Reales de Paria.
Para 1.882 Quirico compra la Casa Solariega, establece su familia y crea su centro de comercio. Esta casa fungía de acopio para el Cacao, Café y Sarrapia; igualmente, en los terrenos de la casa se daba el proceso de Fermentación y Secado del cacao que provenía de sus Plantaciones que rodeaban al Pueblo de El Rincón.
En el 2024 se cumplen 150 años de haber pisado tierra Carupanera y de haber visto lo que cambiaria el destino de el y su familia, el cacao.
